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¿Por qué tengo un brote de granos después del verano?

Por mucho que durante los meses de agosto y septiembre nos sintamos de vacaciones, es importante el saber que nuestra piel nunca se va de vacaciones y por ello debemos darle los cuidados habituales que recibe todo el año, e incluso más específicos. Existe una leyenda urbana que asegura que tomar el sol ayuda a curar el acné, ya que con solo broncearse un poco en la zona que suframos de granitos se eliminarán por completo.

El Por qué de los granos después del verano

Esta teoría por muy irreal que sea es estadísticamente cierta, y es que durante los meses de verano al exponer el rostro al sol, el acné comienza a desaparecer de manera progresiva, y esto se debe a que el sol produce elevados niveles de deshidratación sobre la piel lo cual suprime la producción de secreción sebácea, durante un tiempo. Transcurridos algunos días, e incluso semanas, la piel por su mecanismo natural de defensa intenta corregir el problema de deshidratación y produce niveles más elevados de secreción, los cuales se convierten en rupturas y brotes mucho peores a los cuales tenías.x

Esto quiere decir, que el verano no cura el acné, ni por un tiempo ni de manera definitiva. Muchas personas durante los meses de verano al notar mejoras en su piel descuidan completamente su tratamiento habitual. El resultado de ello, es que en otoño con la caída del sol se produzca un efecto rebote y los brotes de acné vuelvan con más presencia, incluso se pueden observar peor que antes del comienzo de verano.

Por ello las pieles acnéicas y pieles grasas deben tener especial cuidado a la hora de exponerse al sol, y aunque busquen eliminar temporalmente la apariencia de los granos durante el verano quemándose el rostro, abstenerse a las consecuencias de que el otoño sufrirán a una medida más elevada el problema.

Sin granitos en verano = más granitos en otoño

Por ello debes cuidar tu piel de manera habitual, lavarla dos veces al día, aplicar protector solar, tónicos, cremas hidratantes y cremas anti-acné. Evita exponer tu rostro al sol si tienes acné utilizando algún sombrero o gorra y sobre todo, re-aplica tu protector solar cada 2 horas con la finalidad de que los rayos ultravioleta no perjudiquen tu piel. Lo mejor es mantener los niveles de secreción de tu piel normales y eso sólo lo puedes hacer cuidando tu piel de los rayos del sol.

Recomendaciones para evitar brotes después post-verano

      • Utilizar un protector solar oil free tanto para el rostro como para el cuerpo, y preferiblemente de toque seco. Estos protectores evitan que se tapen los poros y puedan infectarse y además proporcionan un acabado mate natural sobre la piel evitando los brillos.

      • Tras haber utilizado un factor de protección, es de suma importancia que laves bien tu rostro para no dejar ningún exceso del producto. Utiliza un limpiador suave y un tónico que purifique tu piel.
      • Una regla que debes conocer si sufres de acné o piel grasa, es que debes exponerte al sol únicamente con un factor de protección elevado, es decir, de 30 para arriba.
      • Exfolia tu piel durante los meses de verano 1 o 2 veces por semana para eliminar constantemente los residuos e impurezas que puedan estar impregnados en tu rostro.
      • Hidrata tu piel tras la exposición solar, con cremas hidratantes, geles, lociones o algún aftersun de tu preferencia.

(+) Mascarilla para aliviar los efectos nocivos provocados por el sol.

Si los rayos solares han quemado tu piel, puedes optar por realizar una mascarilla casera a base de banana y avena. La banana otorga propiedades suavizantes e hidratantes que ayudan a restaurar la piel y la avena nos ayuda a eliminar las células muertas. Realiza este cuidado y verás que tu piel recuperará su naturalidad y esplandor.

Formada en Comunicación con una especialización en Diseño Publicitario. Escribo para redes sociales y anuncios. Redactora de Lifestyle y Belleza para Pharmahero.