facial cream

¿Cambiar de crema o no cambiar? ¿Qué es mejor?

La verdad sobre las cremas faciales

Existen dos tipos de mujeres: las que son fieles a sus tratamientos habituales y las que no, y esto se debe a que desde los comienzos han existido mitos sobre cada cuánto debemos cambiar nuestra crema facial.

A medida que vamos descubriendo nuevas tendencias y cuidados de belleza muchas veces dejamos a un lado nuestro producto habitual para dar paso a los nuevos protagonistas pensando que de seguro obtendremos mejores resultados.

Además, seguramente en más de una ocasión habrás escuchado que cada cierto tiempo es conveniente cambiar el tratamiento para evitar que tu piel se acostumbre a la crema y deje de hacer efecto pero, ¿es esa afirmación cierta?

Pese a los mitos, la realidad es que NO es necesario cambiar muy a menudo la crema, o almenos no es necesario cambiar de principio activo si este te funciona, ya que al hacerlo facilitamos que la dermis se sensibilice frente a diversos principios activos que cada una contenga. Cambiar de crema según factores externos cambiantes SÍ es recomendable, y ahora veremos cuales son estos factores.

¿Pero como surgió el mito? Los expertos aseguran que tras comprar un tratamiento antiedad, hidratante o incluso antimanchas notamos los efectos inmediatamente porque nuestra piel los necesita mucho más, pero una vez conseguidos los resultados, los beneficios se comenzarán a notar menos debido a que el estado de la piel se encuentra mucho mejor. Esto explica la errónea teoría de que “la piel se acostumbra y la crema deja de hacer efecto”

El asunto es, que sólo debemos cambiar nuestra crema cuando varíen las necesidades de nuestra piel. 

Entonces, ¿Cuándo y cómo pueden cambiar las necesidades de nuestra piel?

  • En verano: En estos meses debes optar por cremas de textura ligera, con fotoprotección y evitar productos que contengan alcohol.
  • En otoño: En esta época es importante evaluar si han aparecido manchas causadas por los meses soleados, y si éste es el caso, acudir a tratamientos específicos para tratarlas.
  • En invierno y en primavera: ¡En estos meses la hidratación es fundamental! El frío, el viento y los cambios bruscos de temperatura deshidratan la piel por lo que debes optar por cremas ricas que logren aportar la hidratación necesaria a la piel.
  • La edad: A medida que pasan los años debes optar por cremas que contengan más nutrientes antiedad y Vitamina C.
  • Las hormonas pueden alterar el estado de nuestra piel: En este caso es importante que visites a un especialista para que diagnostique qué tipo de producto debes utilizar según sus nuevas condiciones.
  • Una alimentación desequilibrada: No comer bien puede afectar de manera directa tu rostro, cambiando tanto su composición como sus necesidades.

En los cambios de estación, lo que recomendamos es que si el principio activo de la crema te funciona bien, cambia de crema, de textura, de formato, de marca, de lo que quieras… siempre y cuando este se mantenga. Algunos te funcionarán mejor y algunos peor según la combinación de ingredientes secundarios en la fórmula. Igual con la excusa del cambio de estación podrás ir probando nuevas marcas y descubriendo nuevas combinaciones que tu piel recibe mejor, ¡quien sabe!

Pero lo que si es cierto es que a medida que pasa el tiempo nuestra piel cambia y necesita propiedades diferentes. Es un mito que al tiempo un producto dejará de hacer efecto, pero lo que no es un mito es que a medida que nuestra piel evoluciona también deben evolucionar los productos que le aplicamos ya que de acuerdo a sus condiciones necesitará de activos específicos.

Si tu crema habitual te funciona, no es necesario que la cambies. Si por el contrario un producto no cumple con lo que buscas, no tengas miedo de probar uno nuevo hasta que encuentres el que más se adapte a tus necesidades.
Formada en Comunicación con una especialización en Diseño Publicitario. Escribo para redes sociales y anuncios. Redactora de Lifestyle y Belleza para Pharmahero.