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Dolores de cabeza: causas, consecuencias y tipos

El dolor de cabeza es uno de los trastornos más habituales. La OMS (Organización Mundial de la Salud) señala en sus investigaciones que se trata de una de las patologías más molestas y, a la vez, con más incógnitas.

Hoy en día, a pesar de la multitud de estudios que se han llevado a cabo en las últimas décadas, quedan varias cuestiones por responder al respecto. El sistema neurológico es una de las áreas más complejas del cuerpo humano, hecho que ralentiza el hallazgo de soluciones y respuestas médicas en este ámbito.

Cuando sufrimos dolor de cabeza nos encontramos ante distintos tipos en función de la duración, la severidad del dolor y la localización de éste.

Cefalea

La cefalea corresponde al dolor de cabeza más común. Se trata de un síntoma que todos padecemos o hemos padecido alguna vez en nuestro día a día. Generalmente se trata de un dolor pasajero, aunque en algunos casos se puede dar con cierta asiduidad. Este trastorno, además, puede surgir tanto por causas físicas (bruxismo, cambios bruscos de temperatura, genética, trastornos hormonales, menstruación…) o por causas psíquicas (estrés, nerviosismo, etc.).

La metodología más efectiva, natural y sana para combatir la cefalea consiste en cambiar ciertos hábitos de nuestro estilo de vida, como controlar la dieta, aprender a meditar y a relajarnos, evitar pasar largas horas frente al televisor o el ordenador, etc. En este post encontraréis un método para conseguir cambiar esos hábitos. O si tus hábitos ya son buenos pero lo que necesitas es saber parar y descansar, te proponemos un plan de descanso.

Identificar los desencadenantes que dan lugar a las cefaleas no es una tarea sencilla. Lo que está claro es que si el dolor es intenso y repetitivo es recomendable acudir al médico para que identifique las causas y el origen del dolor.

El dolor puede ser leve o severo y puede llegar a incapacitar al paciente. Además, la frecuencia puede ser variable dependiendo de los factores desencadenantes.

Es importante diferenciar entre:

  • Cefalea tensional: la más común de todas, se relaciona con el estrés y las malas posturas del cuello. Suele durar pocas horas, aunque también puede llegar a dilatarse durante varios días.
  • Cefalea en brotes: es relativamente rara y suele presentarse a los veintitantos. Se caracteriza por un dolor que afecta a un ojo (que se enrojece y lagrimea) y por la obstrucción de la fosa nasal.
  • Cefalea de rebote: surge a consecuencia del excesivo abuso de medicamentos y suele afectar a un 5% de la población.

Migraña

Subiendo de nivel, nos encontramos ante otro tipo de dolor de cabeza -aunque en este caso es mucho más agresivo e intenso-. La migraña es un trastorno más complejo y severo que suele venir acompañada de varios síntomas (náuseas, dolor en un lado de la cabeza, etc.).

Este tipo de dolor de cabeza suele limitar la vida habitual y puede llegar a ser totalmente incapacitante. Son varios los factores desencadenantes aXunque la genética se erige como el foco por excelencia. Además, el estrés, los trastornos hormonales, el consumo de alcohol y tabaco, la falta de sueño… pueden favorecer su aparición.

No hay instrumentos útiles de diagnóstico para la migraña, hecho que dificulta su identificación. Sin embargo, es importante destacar un interesante y reciente estudio publicado en la revista Functional Neurology, Rehabilitation and Ergonomics en el que se asegura haber hallado un método práctico, sencillo y totalmente gratuito para acabar con la migraña. La técnica consiste en la estimulación del nervio trigémino mediante la aplicación de aire a través del oído. La insuflación de aire por el conducto auditivo calma el dolor de cabeza sin la necesidad de consumir fármacos. Según señalan, este sistema permite aliviar e interrumpir el dolor al detener las señales que se envían al cerebro.

Por otra parte, la evaluación de síntomas constituye el método por antonomasia para poder establecer un patrón. Las etapas de un ataque de migraña se dividen en 4 partes: síntomas previos (fatiga, dificultad para la concentración, retención excesiva de líquidos, etc.), aura (alteraciones en la visión y, en algunos casos en el habla), fase de dolor (puede durar entre 4 y 72 horas) y fase resolutiva (sensación de resaca).

Conclusiones

El dolor de cabeza es un trastorno meramente habitual y pasajero. Debemos ser conscientes de que se trata de una respuesta de nuestro organismo ante algo que no va bien. Cambiando ciertos hábitos podemos evitar su aparición.

Para tratar y corregir el dolor de cabeza –principalmente si es severo e intenso- es imprescindible acudir al médico para que evalúe la duración, la localización, la intensidad y el grupo de síntomas que acompañan el dolor para poder identificar su tipología para proporcionar un tratamiento acorde. Medicarse sin la aprobación y el control de un profesional sanitario es uno de los errores más comunes que se suelen cometer, sobretodo cuando se trata de un impedimento psíquico que obstruye nuestro día.

Filóloga. Me encantan los libros de misterio. Soy editora de contenidos y redactora de LifeStyle, especializada en salud y nutrición en PharmaHero.