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Cómo afectan las ondas electromagnéticas a tu salud

Ondas electromagnéticas

Imagina tu mundo sin electricidad, electrodomésticos, radio, televisión, internet, telefonía móvil, trenes… Resulta difícil, ¿verdad? Sin darnos cuenta, hacemos uso de dispositivos electrónicos para prácticamente cualquier tarea cotidiana desde que nos levantamos con la alarma del despertador hasta que nos acostamos, enviando ‘un whatsapp’ de buenas noches. En la sociedad moderna, ya vivas en una ciudad o en un pueblo, las ondas electromagnéticas están presentes para cubrir primeras necesidades y para satisfacer las comodidades que damos por supuestas.

Lo cierto es que toda corriente eléctrica genera un campo electromagnético y, con el desarrollo exponencial de las telecomunicaciones  en los últimos años (¿quién no tiene su smartphone cerca las 24h?), en PharmaHero nos estamos empezando a plantear si ello puede afectar de alguna manera a nuestra salud. Es más, se ha llegado a relacionar (aunque no se ha demostrado científicamente) la aparición de ciertas enfermedades como la leucemia infantil o determinados tipos de cáncer con la exposición permanente a los campos electromagnéticostambién conocidos como CEM.

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Lo que sí que reconoce la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que existe un porcentaje de la población (entre un 5 y un 10%) que es electrosensible. Estas personas se muestran propensas a mostrar síntomas como migrañas, insomnio, desequilibrios psicológicos leves o, incluso, un mayor riesgo de cáncer cuando se ven directamente expuestas de forma permanente a los CEM.

Francisco Vargas Marcos, subdirector general de Sanidad Ambiental y Salud Laboral, indica en el libro Ondas electromagnéticas y salud que la mayoría de investigadores y organizaciones internacionales coinciden en afirmar que actualmente no se han demostrado efectos de la exposición a los CEM sobre la salud humana pero la preocupación y las dudas sobre elementos como las líneas de alta tensión o la telefonía siguen ahí.

¿Cómo actuar contra las ondas?

Es evidente que no podemos aislarnos de los campos electromagnéticos artificiales (¡ni tan siquiera en la cabaña más remota del bosque más remoto!) pero sí podemos tomar una serie de precauciones sencillas que disminuirán las posibilidades, en caso de que tengamos un perfil de hipersensibilidad electromagnética, de que suframos gratuitamente dolores de cabeza o demás síntomas perjudiciales para nuestra salud.

  • Intenta disminuir en casa el uso de dispositivos inalámbricos. Puedes sustituir el teléfono inalámbrico por uno con cable o el uso de Wifi por una toma directa.
  • Organiza los muebles de tu hogar para alejarlos de los emisores de campos electromagnéticos.
  • Coloca los electrodomésticos contra las paredes que dan al exterior de la vivienda. De esta manera la radiación no entrará en otras estancias.
  • Evita el uso de microondas, sustituyéndolo por la cocina con horno o fuego. Además, si puedes, elige cerámica sobre inducción, ya que está genera campos hasta 10 veces más potentes.
  • Cuando uses tu móvil, opta por el manos libres. Si no lo estás usando, colócalo en otra estancia. Recuerda que los cajones reducen la radiación pero no aíslan.
Redactora de lifestyle y salud para PharmaHero. También escribo habitualmente sobre cultura, lifestyle y cine para Noir Mag, Código Nuevo y La Tribu de Frida.