Young woman doing yoga in the autumn park

¡Fortalece tu sistema inmunitario este otoño!

El otoño ha llegado y con él cambios de temperatura, horarios, y seguramente, cambios también en tus hábitos. Todos estos cambios ponen a prueba nuestros mecanismos defensivos poniendo, a menudo, en riesgo nuestra salud, pero podemos actuar contra estos factores externos que provocan alteraciones en nuestras defensas del sistema inmunitario:

Una alimentación equilibrada

La relación entre una correcta alimentación y un sistema inmunológico fuerte es muy directa.

Las dietas ricas en grasas provocan una disminución de la respuesta inmunológica, pero ¡cuidado! El aporte de grasas a nuestra dieta también es necesario. Debemos consumir grasas monoinstauradas, que provocan una serie de mecanismos en el organismo que evitan su acumulación. Te estarás preguntando ¿qué alimentos contienen este tipo de ácidos grasos? Pues muy fácil, puedes encontrarlos en pescado azul, frutos secos, aceite de oliva, girasol o soja.

También es conveniente introducir en la dieta lácteos fermentados, como yogur o kefir.

Practicar ejercicio con regularidad

Todos hemos dicho alguna vez “este mes me apunto al gimnasio” y apostaría a que más de la mitad jamás lo ha pisado. Pero creedme cuando digo que practicar ejercicio físico es una de las actividades más beneficiosas para nuestra salud y no está únicamente relacionado con el fortalecimiento del sistema imnunitario.
Si no estás acostumbrado a realizar ejercicio, empieza a practicarlo con moderación evitando sobreesfuerzo y progresivamente, sin darte cuenta, irás mejorando tu rendimiento. Puedes empezar por ejemplo por nadar o incluso salir a andar todos los días. ¿Un truco? Hazlo todos los días a la misma hora, así fortalecerás el hábito.

Reduce el estrés

En épocas en las que sufrimos altos niveles de estrés, nuestro organismo libera una hormona llamada cortisol como respuesta ante situaciones que considera de “riesgo”. Esta hormona afecta directamente sobre nuestro sistema inmune debilitándolo.

Para evitarlo podemos realizar ejercicios de meditación, como por ejemplo yoga; adquirir hábitos de sueño saludables (dormir un mínimo de 8 horas), o incluso realizar actividades que nos gusten como pueden ser escuchar música ¡o ir al cine!

Bióloga, apasionada por el mundo de la comunicación y la música.