giphy

Información esencial de las quemaduras solares

Si bien es cierto que el sol es fundamental para nuestra salud tanto física como emocional también puede provocar un efecto inverso si abusamos de los rayos de sol. En nuestro post de “Ni tanorexia ni tanofobia” hablamos de las consecuencias de los dos extremos, en los que seguro no deberíamos posicionarnos si queremos procurar por nuestra salud. Sin embargo, la batalla la gana claramente la tanorexia: la obsesión por el bronceado, origen principal de las quemaduras solares.

Uno de los principales motivos por los que sufrimos quemaduras solares es por el creciente interés de lucir una piel morena. Desgraciadamente, y a pesar de las numerosas advertencias, las ganas de presumir de bronceado pueden suponer un agravante en nuestra salud. El uso de un fotoprotector inadecuado, así como el hecho de no realizar descansos o dilatar en demasía nuestros baños al sol desencadenan distintas alteraciones en nuestra piel a corto o largo plazo.

Pero, ¿cómo se quema la piel?

Los rayos ultravioleta penetran en la piel de manera progresiva, ya sea en verano o en invierno. Los UVA son responsables del fotoenvejecimiento, el bronceado y el cáncer de piel. Se trata de un peligro que siempre está al acecho y puede ocasionar manchas y enrojecimiento sobre la piel durante cualquier época del año, incluso en días nublados. Por su parte, los UVB son los que ocasionan quemaduras solares y cáncer de piel ya que su radiación es mucho más potente y, por tanto, más dañinas. En función del tiempo de exposición solar y el fototipo las consecuencias pueden ser de menor o mayor grado.

Tipos de quemaduras solares

Quemaduras solares de primer grado:

Se caracterizan por el enrojecimiento leve y rosado de la piel. Suelen ser superficiales y desaparecen al cabo de 3 o 4 días. En estos casos, es recomendable aliviar la zona afectada con alguna crema regeneradora (por ejemplo, aloe vera) y evitar el uso de jabones y colonias.

Quemaduras solares de segundo grado:

Agreden la capa externa (epidermis), a la intermedia (dermis) y en algunos casos la interna (hipodermis). Su cuadro clínico se caracteriza por presentar irritación, ardor, un color más intenso y suelen aparecer ampollas. El tiempo de duración oscila entre los 7 y 10 días.

… ¿Sabías que también existen las quemaduras oculares?

fototipos

¿Cómo evitar las quemaduras solares?

  • Elige un protector solar adecuado para tu tipo de piel y renueva con frecuencia su aplicación como indica en el envase.
  • Aplicar generosamente el fotoprotector sobre tu piel y que cubra todo tu cuerpo, especialmente en las zonas más olvidadizas (pies, escote, cuello, nariz, orejas…).
  • Realiza descansos en la sombra de vez en cuando. Usa complementos como gorros, gafas o pareos para envolver tu piel de vez en cuando.
  • Evita el sol entre las 12 horas y las 16 horas, pues es cuando el sol es mucho más agresivo e intenso y, por ende, las consecuencias más severas.
  • Hidrata la piel tras la exposición solar y bebe mucha agua.
  • No reutilices cremas solares de otras temporadas, pues el sol deteriora notablemente la eficacia de los filtros protectores sobre la piel.
  • No tomes el sol con el cabello húmedo o mojado, ya que los rayos ultravioletas degradan más el cabello así que cuando está seco.
  • Sécate bien después de cada baño, las gotas de agua son unos potentes filtros que pueden favorecer las quemaduras solares.
  • Si ves que una peca o lunar cambia de apariencia, acude a tu dermatólogo.

Y por si ya te has quemado entérate de los remedios caseros para quemaduras solares.

Filóloga. Me encantan los libros de misterio. Soy editora de contenidos y redactora de LifeStyle, especializada en salud y nutrición en PharmaHero.