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Planificar el descanso: 7 consejos para vivir más y mejor

Si planificas el trabajo, ¿por qué no planificas el descanso? La administración de tu descanso es crucial para evitar el estrés y las enfermedades que derivan de éste. Los nervios, la ansiedad y la angustia, que a veces nos ocasiona la rutina, pueden llegar a provocar obesidad, sobrepeso, pérdida de cabello, depresión, acné, insomnio, menstruación irregular, riesgo de ictus e, incluso, enfermedades cardíacas. Planificar el descanso parece más que necesario ahora, ¿verdad?

"Tu salud está directamente condicionada por los episodios de estrés y no le damos la importancia que merecen".

Para que te hagas una idea de sus efectos: sufrir estrés moderado equivale a fumar cinco cigarros cada día ya que la tensión aumenta el nivel hormonal en sangre y acelera la presión arterial. Sorprendente, ¿verdad?

La solución es sencilla aunque muchas veces nos dejamos llevar hasta tal punto por el ritmo frenético del día a día que damos prioridad en todo momento al Relaxtrabajo sin pensar que el descanso también es un deber que nos ayuda a estar más tranquilos y, por lo tanto, a producir más y mejor.

Si crees que tu semana laboral debería ser algo más que quejarte constantemente y desear que llegue el fin de semana, te recomendamos que empieces a planificar tus pausas. Si aprendes a organizar tu tiempo vital de manera eficiente tal y como el cuerpo y la mente lo demandan, disfrutarás mucho más tanto del ocio como del trabajo.

Tips para planificar tu descanso:

(1) No te levantes con el tiempo justo. A todos nos gusta dormir y casi siempre apuramos hasta el último segundo en la cama pero lo cierto es que levantarse con prisas y de manera brusca no es nada saludable. En lugar de ducharte en dos minutos y salir por la puerta con el café en la mano, pon el despertador media hora antes y tómate tu tiempo para levantarte, desayunar con tranquilidad y empezar el día con calma.

break(2) No trabajes más de dos horas seguidas. En la medida de lo posible, deberías al menos descansar cada dos horas (sobre todo si trabajas ante una pantalla de ordenador). Lo ideal es dedicarte 15 minutos para que tu cerebro y tu vista descansen y poder rendir al 100% tras la pausa.

(3) Vuelve del trabajo con calma. A veces tenemos tanta prisa por salir del trabajo que, en lugar de relajarnos, aceleramos el ritmo del organismo al final del día. Tómate unos diez minutos para recoger con calma y, si puedes, volver a casa dando un paseo agradable.

(4) Planifica la semana. Escoge un momento de la semana (como, por ejemplo, el domingo por la tarde) para planificar la semana siguiente. Por supuesto, incluye en cada día tanto tus tareas como tus pausas. Evitarás imprevistos y, además, sentirás que la ansiedad disminuye con la planificación.

(5) De retiro espiritual. Expertos en la organización saludable del tiempo como Albert Riba, confiesan que una vez al trimestre intentan retirarse a un santuario para reflexionar sobre su rutina. No hace falta que te recluyas en un monasterio pero intenta escaparte para poder ver tu día a día con perspectiva.

(6) Programa las pausas. Es tan importante saber cuándo hacerlas como saber durante cuánto tiempo. Esquemas como el siguiente te lo ponen más fácil:

TIPO

DURACIÓN

PERIODICIDAD

Empieza el día con calma 30 minutos Cada día
Volver con calma del trabajo 15 minutos Cada día
Planifica la semana 30 minutos Cada semana
Tomar distancia, tomar perspectiva Dos días Cada dos/tres meses

(7) Por último, te recomendamos que reserves una hora al final del día para organizar tus ideas, reflexionar o, simplemente, descansar. Cada vez tenemos más tendencia a acabar el día enganchados al móvil. ¡Deshazte del smartphone antes de dormir y relájate!

Redactora de lifestyle y salud para PharmaHero. También escribo habitualmente sobre cultura, lifestyle y cine para Noir Mag, Código Nuevo y La Tribu de Frida.